
Esta es mi versión de lo que sería un vochito Orizabeño:
+Óxido y musgo en la carrocería, fruto de la amistad entre humedad y tiempo...
+Interiores de tapicería en azul cielo...
+Llantas de corte italiano, con rayas blancas...
+Tapones, defensas y faros color oro y relucientes... y
+La Oda a Orizaba (presente en este blog, unos cuantos posts abajo) escrita en hierro forjado, en la parte de atrás, para que Orizaba la lea...
Los sueños se hacen realidad cuando cierras los ojos y abres el corazón.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada