viernes, noviembre 24, 2006

Orizaba, Veracruz, México * Orizaba, Veracruz, Mexico

Aquí es donde vivo. Es mi lugar. Y no abandonaré a mi familia en busca de un trabajo 6 veces mejor pagado que me habían ofrecido, en Estados Unidos. Aún cuando la mayor parte de mis amigos se han ido, yo me quedaré, y persistiré. Mi familia y mi ciudad me necesitan.

ODA A ORIZABA

Óxido y musgo, mudos testigos,
de la humedad y del tiempo,
Orizaba: no todos creen en ti,
porque creen que no eres "grande"...

Yo te digo, hoy grande eres,
porque en lo pequeño eres bella,
en tus casas juntas, en tus viejos puentes,
en lo verde y en lo azul, en los cerros, en tu gente.

Orizaba, tus hijos se han ido,
en busca de algo que no creen encontrar.
Orizaba, hazles recordar
que el futuro nunca estuvo en el futuro...
que el futuro siempre estará en el pasado.

¿Qué diría Don Gabilondo,
si viera en sus parques basura,
sus calles atascadas de autos,
su gente indiferente al hambriento y al sediento?
¿al niño que adoraste, al viejo al que veneraste?
¿qué sentiría al ver a su ciudad
dominada por el consumismo inconsciente?

¿Adónde quedaron los buenos caciques,
que vinieron del Oriente y de las Europas,
a traer prosperidad al pueblo nuevo?

¿Adónde quedaron aquellos obreros
que jamás se doblegaban, que orgullosos cooperaban
pero para el bienestar común, para disfrutar de
un cine, una alberca, un teatro?

¿Adónde quedaron aquellos indígenas
que sin negar su procedencia,
aprendieron cosas nuevas?

¿Dónde están aquellos,
que enarbolan sus apellidos con honor,
que en su nombre llevan a Jesús, o a María,
y que los imitan en su proceder?

¿Dónde quedó tu dignidad, mi bella señora,
dime, quién se la llevó, adónde la puedo encontrar?

Acudí al río, y llorando me dijo
que el corazón de los orizabeños se había endurecido
y que de poder irse, se iría
porque ya no soporta sus desechos

Acudí al cerro, y llorando me dijo
que el corazón de los orizabeños se había endurecido
y que de poder irse, se iría
porque ya no soporta sus saqueos

Acudí a la lluvia, y ella en cambio me sonrió
y me dijo que mientras siga yo vivo
y el sol y la lluvia salgan
Orizaba no morirá,
y que de poder irse, se iría
pero que de coraje se queda.

Y ella con su brisita
seguirá sanando nuestras heridas
en la espera de los indomables,
de los fuertes, de los rápidos,
de los entusiastas, de los honestos,
de los verdaderos Orizabeños.

Orizaba, yo de irme me iría,
pero por amor me quedo,
pues sin tí me moriría.

Mauricio Ortiz Martínez de Lázari
hijo de Jaime y de Georgina
24 de Noviembre de 2006
*
Translation in progress, my apologies

5 comentarios:

Gale dijo...

Que bonito es Orizaba, aguante ahí!

Gale dijo...

Pasé por Orizaba cuando iba camino de Villahermosa, Tabasco.
Espero que tengas muy buena suerte con tus proyectos!

Volveré para ver la foto de la niebla, eh?

Saludos :)

Jesus Hugo Mercado Ramirez dijo...

Espero que no sea demasiado tarde para decir que en verdad yo comprendo el sentir que tienes. Comparto el gran amor que tienes a Orizaba y espero poder hacer algo por la ciudad que tanto aprecio. En verdad tu pequeña rima es verdaderamente fantástica, espero poder contactar con más gente que ame a Orizaba.
Quedando como tu seguro servidor

Gabriel Martínez Meave dijo...

¡Eso! hay que tener el valor de quedarse en México y hacer que este sea un lugar mejor, y no salir huyendo con la cola entre las patas. Si en Estados Unidos hay buenos trabajos, es porque alguien HIZO algo allá para hacerlo posible. Nosotros podemos y debemos hacer algo AQUÍ por nosotros y los que vienen detrás de nosotros. Me encanta tu filosofía.
Saludos, Gabriel.

Mortizio dijo...

me estremece recibir tu visita y tu comentario. espero ponerme en contacto contigo para compartir algunas cuantas cosas. te leo desde revistas como matiz y a!

saludos igualmente

mau